Se sabe que la conformación de un equipo se rige, entre otros, por el principio de la complementariedad, es decir, conjuntar jugadores de distintos perfiles para desarrollar distintas funciones.
En segundo lugar decidirá cuántos. Con tantos y tan buenos es muy probable que se incline por ubicar tres, de los cuales dos con facilidad técnica para iniciar la jugada más atrás y con desborde en los costados (Messi y Tévez) y uno más de punta y referencia en el área (Milito o Higuain).
Para acompañarlos estarán los ocho restantes. Romero parece ser el titular, en medio de una inquietante escasez de grandes arqueros en un país que siempre se caracterizó por tenerlos en cantidad y calidad.
La retaguardia de los gauchos nos traerá, como novedad, la ausencia de marcadores de punta; esta zona la ocuparán defensas centrales, Otamendi y Henzi, al lado de Samuel y De Michelis. En algún momento podría aparecer Jonás Gutiérrez, un volante. La simpleza conceptual de Maradona lo explica así: con tan brillantes delanteros, no es necesario el apoyo de los laterales. Se olvida o no sabe de sinergias, es decir, no es solo actuar, sino interactuar.
Mascherano para las tareas de recuperación y a su lado Verón para la distribución inicial será la pareja de la primera línea de volantes. Para auxiliar a los delanteros y transitando la zona izquierda, el recursivo y estilista Di María. Argentina es… un técnico veleidoso que acerca dudas a un equipo lleno de grandes jugadores, con jerarquía y espíritu ganador. Y que por esto último, pertenece al grupo de candidatos a levantar la copa del mundo. es… un técnico veleidoso que acerca dudas a un equipo lleno de grandes jugadores, con jerarquía y espíritu ganador. Y que por esto último, pertenece al grupo de candidatos a levantar la copa del mundo.
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